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Lesiones en espacio subacromial

El Síndrome subacromial es una de las causas más frecuentes de problemas inflamatorios en el hombro agrupando una serie de entidades relacionadas con los inflamación y degeneración de los tendones del manguito rotador, inflamación de la bursa subacromial y el compromiso progresivo o impingement de espacio entre la cabeza humeral y el hueso acromion ( Espacio subacromial )

Los problemas en la articulación acromioclavicular, habitualmente por degeneración progresiva  pueden comprometer el espacio subacromial, lugar por donde deslizan los tendones del manguito rotador.

El impingement subacromial suele aparecer a partir de los 35 años, por traumatismos o sobrecargas repetidas durante años y se presenta de forma especial en pacientes que trabajan con los brazos por encima de la cabeza. En pacientes mayores de 60 años no suele existir traumatismo previo.

Las causas son multifactoriales, por degeneración progresiva de los tendones del manguito rotador, compromiso de espacio en el espacio subacromial o el arco coraco-acromial y causas relacionadas con el hueso acromion y l articulación acromioclavicular.

Síntomas del síndrome subacromial

Los síntomas afectan fundamentalmente al tendón supraespinoso, con tendinitis de repetición, Bursitis y roturas parciales del tendón.

La Tendinitis y la Bursitis del hombro provocan un dolor de características inflamatorias. El dolor empeora con los movimientos, sobre todo con la abducción (elevación lateral), antepulsión y rotación interna, aunque también suele estar presente en reposo. En muchas ocasiones impide el descanso nocturno y el dolor puede ser de gran entidad por lo que algunos pacientes visitan las Urgencias en casos de gran inflamación.

Los pacientes suelen localizar el dolor en el hombro, con irradiación por la cara lateral del brazo. El dolor no suele sobrepasar al codo, a diferencia de pacientes con lesiones en la columna cervical. La exploración física es fundamental para detectar si existen problemas asociados en el manguito rotador, con maniobras y Test específicos que nos orientan en la exploración hacia el problema fundamental.

Diagnóstico del síndrome subacromial

Podemos complementar el estudio de Radiografía simple con Ecografía, prueba que nos permite realizar un estudio dinámico y ayudar en el  diagnóstico de tendinitis o bursitis. La ecografía podrá reflejar edema en torno al tendón, aumento del líquido en la bursa o engrosamiento o degeneración del tendón. Igualmente nos podrá informar si existe algún tipo de lesión en alguno de los tendones o estructuras del hombro.  En caso de sospechar rotura del manguito o lesiones asociadas la Resonancia Magnética nos permitirá visualizar el tipo de lesión, valorar el compromiso del espacio subacromial y ofrecer una mejor planificación del tratamiento.

Tratamiento del síndrome subacromial

1. Tratamiento conservador y restauración muscular

El tratamiento suele ser conservador, con terapias de control de la inflamación y ejercicios de restauración muscular. Las causas fundamentales suelen afectar al tendón supraespinoso, con tendinitis, bursitis oasociadas o degeneración progresiva del tendón.

El tratamiento habitual de las tendinitis y las bursitis del hombro se enfoca  inicialmente mediante reposo funcional, frio local y tratamiento con medidas para el control de la inflamación.  Cuando los signos inflamatorios empiecen a remitir es importante iniciar un programa de ejercicios de elasticidad y equilibrado muscular progresivo, en ocasiones acompañado de complemento fisioterápico específico.

2. Terapia de infiltraciones

En casos de Tendinitis o Bursitis con gran descompensación inflamatoria, o con una escasa respuesta al tratamiento de ejercicios y estiramientos se pueden realizar infiltraciones en la bursa o en los tejidos que rodean al tendón, aunque siempre es importante descartar si existe una rotura o degeneración importante del tendón.

Cuando existe irritación mantenida en los tendones pueden aparecer calcificaciones intratendinosas. La mayoría de las calcificaciones deben causar dolor, pero cuando se asocian a lesiones del tendón pueden provocar dolor e inflamación muy agudos y de difícil control. El tratamiento de las calcificaciones suele ser conservador, aunque en caso de grandes calcificaciones con mala evolución y lesiones asociadas de los tendones se pueden tratar mediante Artroscopia de Hombro.

slap hombro

3. Artoscopia de hombro

La Artroscopia de Hombro se debe plantear en casos refractarios y casi siempre suelen existir problemas asociados relacionados con la refractariedad al tratamiento. Debemos valorar lesiones asociadas del manguito rotador y evaluar la relación entre el compromiso del Espacio Subacromial y los signos inflamatorios.

El Equipo de artroscopia permite mediante una cámara de alta definición conectada a un monitor, un haz de luz de fibra óptica y pequeños instrumentos quirúrgicos, acceder a la articulación y al espacio subacromial para realizar una bursectomía y valorar aumentar el espacio subacromial ( Acromioplastia ).

Postoperatorio y recuperación

La artroscopia de hombro suele realizarse con Anestesia regional combinada con Anestesia General, permitiendo eliminar el dolor durante las siguientes 18 a 24 horas tras la intervención. Esto nos permite dar el alta al domicilio en ocasiones el mismo día tras la intervención con analgésicos simples y con muy buen control del dolor.

Se permiten ejercicios pasivos y pendulares a los pocos días tras la intervención. Debemos evitar esfuerzos y sobrecargas en las primeras semanas iniciando un programa intensivo de Fisioterapia y Rehabilitación para restaurar de forma progresiva la función articular.

"Mi Compromiso es tu Salud y el Trabajo en Equipo. Intentaré explicarte qué es lo que te ocurre y trabajaremos juntos para resolver el problema. "


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