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Lesiones de ligamento cruzado anterior

La lesión por rotura del Ligamento Cruzado Anterior es una de las lesiones más importantes de la rodilla. Es característica del Futbolista y en general del Deportista. La vemos continuamente en nuestra clínica traumatología Granada; explicamos cuál es el tiempo de recuperación para la rotura del ligamento cruzado, así como sus síntomas principales.

Dentro de la anatomía de la rodilla, el ligamento cruzado anterior es un ligamento de trayectoria oblicua, situado en el centro de la rodilla. Junto con el Ligamento cruzado posterior constituyen el centro estabilizador principal de la rodilla, ayudando a la correcta biomecánica de la rodilla.

De estos dos ligamentos el ligamento cruzado anterior es el ligamento que más frecuentemente se lesiona.

Habitualmente el paciente refiere una torsión de la rodilla con el pie fijo en el suelo o un impacto lateral directo. Suele percibir un chasquido importante y la rodilla se suele hinchar de forma rápida, debido al derrame provocado por la lesión de los vasos sanguíneos del ligamento dañado. Suele existir dolor, limitación para reanudar el deporte y sensación de inestabilidad, como si la rodilla “se desplaza hacia adelante “

Es una lesión importante, pues su evolución natural sin tratamiento es hacia una inestabilidad mantenida y acelerar la artrosis de la rodilla. Una premisa importante en la funcionalidad de la rodilla es que la rodilla debe ser estable; si no lo es aparecerán micro traumatismos repetidos que degenerarán progresivamente la articulación.

Diagnóstico de la Lesión del Ligamento cruzado Anterior

El paciente habitualmente acude al Traumatólogo por limitación funcional en la rodilla, dolor e hinchazón articular. La exploración es muy importante en el diagnóstico de esta lesión. Las maniobras de exploración (Test de Lachman y Pivot Shift) nos permiten confirmar el diagnóstico y pueden mostrar un desplazamiento anterior de la tibia sobre el fémur denotando inestabilidad.

La Resonancia Nuclear Magnética confirmará la lesión parcial o completa del ligamento y nos informará de posibles lesiones acompañantes. La lesión de los ligamentos cruzados suele asociar lesiones en otras estructuras de la rodilla, fundamentalmente los meniscos, lesiones en el cartílago articular, edema óseo, fracturas subcondrales o lesiones en otros ligamentos.

Tratamiento de la Lesión del Ligamento cruzado anterior en Clínica Traumatología Granada

En general se debe realizar reconstrucción quirúrgica del Ligamento cruzado en pacientes que perciban inestabilidad y cuya demanda funcional sea alta e implique el desarrollo de deportes, sobrecargas de impacto, saltos o giros.

Habitualmente los deportistas profesionales y pacientes que practican deportes de impacto como fútbol, baloncesto, balonmano, esquí, tenis,o pádel suelen percibir inestabilidad durante estas actividades y suelen necesitar la reparación.

En pacientes de mediana edad o con baja demanda funcional se debe valorar cada caso de forma individualizada. Igualmente debemos evaluar la presencia de enfermedades acompañantes y otras causas, aunque en general la tendencia es a reconstruir el ligamento si hay signos de inestabilidad articular. En general, con el ligamento cruzado roto el paciente podrá llevar una vida tranquila, caminar, nadar,  practicar bicicleta o realizar actividades que no impliquen giros bruscos o sobrecargas repetidas. Será importante fortalecer de forma habitual el cuádriceps, los aductores y los isquiotibiales.

La rotura del ligamento cruzado anterior predispone al desarrollo de una artrosis secundaria precoz, sobre todo si hay inestabilidad acompañante y lesiones asociadas en meniscos o en cartílago.

Fase inicial

Tanto si se plantea la Reconstrucción o el Tratamiento Conservador siempre debemos seguir un protocolo inicial tras la lesión:

Disminuir la Hinchazón y la Inflamación. Debemos aplicar frio y usar técnicas y terapias para controlar la inflamación durante los 7-10 primeros días tras el traumatismo.

– Utilizar dos bastones y hacer Reposo funcional hasta conseguir un buen control muscular para la marcha. En los días posteriores debemos restaurar la marcha normal de forma progresiva. Es importante no mantener las rodilleras o dispositivos estabilizadores demasiado tiempo, pues pueden provocar atrofia del cuádriceps.

 – Es importante recuperar la movilidad completa de la rodilla lo antes posible y el balance muscular del cuádriceps, por lo que debemos trabajar ejercicios desde las primeras fases de la lesión. Igualmente debemos trabajar la extensión completa de la rodilla, en muchas ocasiones limitada por el dolor y la inflamación.

Fase de reparación quirúrgica

La reparación del Ligamento Cruzado Anterior se realiza cuando la rodilla recupera la movilidad en extensión completa, van remitiendo los signos inflamatorios y el paciente ha reiniciado la deambulación. Es una intervención quirúrgica que suele realizarse con Anestesia Epidural.

El ligamento se reconstruye mediante Artroscopia de rodilla, procedimiento mínimamente invasivo y con un postoperatorio mucho más favorable.

También se puede utilizar como injerto el tendón rotuliano, el tendón cuadricipital o injertos de donante, dependiendo de las características de cada articulación y paciente.

Una vez extraídos los tendones se preparan y se pliegan sobre ellos mismos formando un injerto de varios fascículos que se implantará y formará el nuevo Ligamento Cruzado Anterior reproduciendo su anatomía previa para recuperar la estabilidad anteroposterior y rotacional.

Tiempo de recuperación tras operación ligamento cruzado

El paciente normalmente Ingresa en la Clínica Traumatología Granada durante 24 horas, para el control de los signos inflamatorios. Se suele colocar un vendaje y puede caminar con dos bastones con restricción del apoyo para evitar el dolor y el derrame articular.

A los pocos días tras la intervención, se suelen iniciar ejercicios sencillos, isométricos y de flexo-extensión progresiva de la rodilla. Sobre la tercera semana se iniciará el apoyo progresivo y un programa intensivo de Rehabilitación y Potenciación con objetivo de restaurar la musculatura y la funcionalidad en los meses siguientes tras la intervención.

La actividad deportiva sin impacto suele iniciarse sobre las 6 semanas tras la cirugía, el impacto progresivo sobre las 9-12 semanas y los deportes de impacto de alta intensidad a partir de los 5-6 meses tras la intervención quirúrgica.

"Mi Compromiso es tu Salud y el Trabajo en Equipo. Intentaré explicarte qué es lo que te ocurre y trabajaremos juntos para resolver el problema. "


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