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Lesiones de menisco

La rotura de menisco es uno de los tipos de lesiones de rodilla más habituales en la práctica deportiva. Lo vemos cada día en nuestra Clínica Traumatología en Granada: es una lesión con un pico de edad entre los 30 a 40 años y se relaciona directamente con eventos traumáticos que implican un giro de la rodilla y la pierna apoyada en semiflexión.

Los meniscos son estructuras de fibrocartílago con forma de “C” cuya función fundamental es amortiguar, estabilizar y absorber los impactos repetitivos en la rodilla y evitar daños en el cartílago de la rodilla.

Existen dos meniscos en cada rodilla, el interno y el externo. La lesión más frecuente es la rotura del menisco interno.

En pacientes mayores con meniscos degenerados las roturas de menisco suelen ocurrir sin necesidad de un gran traumatismo.

Cuando existe una rotura en alguno de los meniscos, ciertas actividades cotidianas y pequeñas sobrecargas funcionales pueden provocar dolor y bloqueos articulares que limitan en gran medida nuestra calidad de vida.

Síntomas de la Rotura de Menisco

La rotura del menisco suele provocar Dolor y Limitación de la Funcionalidad de la Rodilla. No es habitual ver una rotura de menisco sin síntomas; siempre hay señales que evidencian la existencia de esta lesión de rodilla.

Los pacientes suelen presentarse en nuestra consulta de Traumatología en Granada con dolor en la rodilla; concretamente en la interlínea articular, cojera y limitación de la marcha. En ocasiones perciben chasquidos, derrame articular o bloqueo parcial de la articulación, con imposibilidad de extender completamente la pierna.

Una exploración física detallada es muy importante en el estudio de las lesiones de los meniscos. Debemos valorar el tiempo de evolución, los posibles mecanismos que han podido provocar la lesión al igual que determinar si pueden existir lesiones de ligamentos asociadas. Debemos evaluar si existe derrame o bloqueo articular y realizar una serie de test específicos ( McMurray, Steinmann, Apley  etc. ) que sugieran el tipo de lesión del menisco.

Podemos utilizar técnicas complementarias, como la Ecografía y la Resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y planificar el tratamiento más adecuado.

Tratamiento de las roturas de Menisco

– El tratamiento fisioterápico se suele plantear en pacientes con roturas degenerativas y actividad leve o sedentaria. Además, es importante tener en cuenta la edad, la cronicidad, degeneración o la existencia de afectación del eje axial de la extremidad.

– El Tratamiento mediante artroscopia de rodilla es el tratamiento de elección en pacientes jóvenes con alta demanda funcional que presentan una actividad funcional limitada persistente por dolor, derrame articular o pseudobloqueos de repetición. La artroscopia es una técnica mínimamente invasiva. Habitualmente no precisa ingreso hospitalario, pudiendo marchar a casa el mismo día de la intervención.

El equipo de artroscopia está formado por una cámara de alta definición conectada a un monitor y un haz de luz de fibra óptica. Mediante pequeños instrumentos quirúrgicos, que introducimos a través de pequeñas incisiones, podremos reparar los tejidos dentro de la articulación.

Siempre debemos evaluar el grado de limitación, el tipo de rotura o las posibilidades de sutura del menisco. El objetivo del tratamiento siempre debe ir encaminado a la preservación del menisco roto, mediante la sutura del menisco, sobre todo si son lesiones en zona vascular o roturas periféricas.

Si el paciente es menor de 30 años debe considerarse igualmente este tratamiento, así como en pacientes con lesiones asociadas de ligamentos cruzados.

En pacientes con lesiones articulares del menisco no reparables suele realizarse meniscectomía parcial (extracción del menisco dañado), así como en las roturas complejas. Siempre debemos ser lo más conservadores y extirpar la menor cantidad posible de menisco, para preservar el mecanismo de amortiguación, conservar el cartílago articular y prevenir la artrosis secundaria.

Postoperatorio y tiempo de recuperación tras fractura de menisco

La artroscopia de rodilla es la técnica más habitual para tratar los diferentes problemas que ocurren en la articulación. Es una técnica con muy baja tasa de complicación y una rápida recuperación debido a la poca agresión sobre los tejidos.

Utilizamos pequeñas incisiones de 0,5 -1 cm para acceder al interior de la rodilla. Mediante el uso de la cámara de alta definición y un pequeño instrumental quirúrgico podemos reparar los meniscos lesionados. El tiempo de intervención suele ser de 40-60 minutos, dependiendo de la necesidad de suturar el menisco.

Es una intervención Ambulatoria, ya que lesiona mínimamente los tejidos y no suele precisar ingreso en el Hospital. La anestesia suele ser Local o Regional y permite marchar a casa con uso de bastones a las pocas horas tras la intervención. En caso de sutura del menisco no debe apoyar en unas tres o cuatro semanas tras la intervención.

Colocamos habitualmente un vendaje en la extremidad durante los primeros días y recomendamos frío local para el control de la inflamación. El paciente suele recuperar su funcionalidad a las pocas semanas realizando ejercicios y complementando con un programa intensivo de Rehabilitación y Fisioterapia para corregir lesiones de rodilla.

"Mi Compromiso es tu Salud y el Trabajo en Equipo. Intentaré explicarte qué es lo que te ocurre y trabajaremos juntos para resolver el problema. "


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