Procedimientos Área pacientes

Problemas inflamatorios. Tendinitis o bursitis

Tendinitis y bursitis del hombro

Las Tendinitis y Bursitis son una de las causas más frecuentes de consulta por dolor y limitación en el hombro.
En personas jóvenes suelen estar relacionadas con la actividad deportiva intensa,con sobrecargas o esfuerzos en nuestra actividad laboral.
La tendinitis más frecuente afecta al tendón principal del manguito rotador, el tendón del Supraespinoso. También es frecuente la Tendinitis Bicipital, muy relacionada con los problemas del supraespinoso.
En personas de más edad suelen estar relacionadas con problemas degenerativos del hombro. Con la edad se produce una degeneración progresiva de los tendones del manguito como consecuencia de la pérdida progresiva de la vascularización y la capacidad reparativa del tendón. El llamado “Espacio Subacromial” juega un papel importante en estos casos, pues se suele estrechar con el paso de los años y provocar roce, inflamación y degeneración del tendón supraespinoso.

La Bursitis es la inflamación de una estructura o “bolsa” situada encima de los tendones del manguito rotador. Es una estructura que habitualmente presenta una pequeña cantidad de líquido, y funciona como un amortiguador, evitando el roce de los tendones del hombro con el Acromion. Cuando esta Bursa se inflama, aumenta el líquido en su interior, comprimiendo el espacio por el que transcurren los tendones y provocando aumento de la inflamación.

¿Cuáles son los síntomas de la tendinitis del hombro?

La Tendinitis y la Bursitis del hombro provocan un dolor de características inflamatorias. El dolor empeora con los movimientos, sobre todo con la abducción ( elevación lateral ) y la rotación externa, aunque también suele estar presente en reposo. En muchas ocasiones impide el descanso nocturno y puede ser de gran entidad por lo que algunos pacientes visitan las Urgencias en casos de gran inflamación.


Los pacientes suelen localizar el dolor en el hombro, con irradiación por la cara lateral del brazo. El dolor no suele sobrepasar al codo, a diferencia de pacientes con lesiones en la columna cervical. La exploración física es fundamental para detectar si existen problemas asociados en el manguito rotador, con maniobras y Test específicos que nos orientan en la exploración hacia el problema fundamental.

¿Cómo se diagnostican las tendinitis o las bursitis del hombro?

Podemos complementar el estudio con Ecografía, prueba que nos permite confirmar el diagnóstico de tendinitis o bursitis. La ecografía podrá reflejar edema en torno al tendón, aumento del líquido en la bursa, engrosamiento o degeneración del tendón. Igualmente nos podrá informar si existe algún tipo de lesión en alguno de los tendones o estructuras del hombro. En caso de sospechar rotura del manguito o lesiones asociadas la Resonancia Magnética nos permitirá visualizar el tipo de lesión y ofrecer una mejor planificación del tratamiento.

¿Cuál es el tratamiento de las tendinitis y bursitis en el hombro?

Tratamiento conservador y restauración muscular

El tratamiento habitual de las tendinitis y las bursitis del hombro se enfoca inicialmente mediante reposo funcional, frio local y tratamiento con medidas para el control de la inflamación. Cuando los signos inflamatorios empiecen a remitir es importante iniciar un programa de ejercicios de elasticidad y equilibrado muscular progresivo, en ocasiones acompañado de complemento fisioterápico específico.

Terapia de infiltraciones

En casos de Tendinitis o Bursitis con gran descompensación inflamatoria, o con una escasa respuesta al tratamiento de ejercicios y estiramientos se pueden realizar infiltraciones en la bursa o en los tejidos que rodean al tendón, aunque siempre es importante descartar si existe una rotura o degeneración importante del tendón.


Cuando existe irritación mantenida en los tendones pueden aparecer calcificaciones intratendinosas. La mayoría de las calcificaciones deben causar dolor, pero cuando se asocian a lesiones del tendón pueden provocar dolor e inflamación muy agudos y de difícil control. El tratamiento de las calcificaciones suele ser conservador, aunque en caso de grandes calcificaciones con mala evolución y lesiones asociadas de los tendones se pueden tratar mediante Artroscopia de Hombro.

Artroscopia de hombro

La Artroscopia de hombro en las Bursitis o Tendinitis aisladas es muy poco habitual. Suelen dar buena respuesta al tratamiento físico o con complemento de infiltraciones.
La Artroscopia de Hombro se debe plantear en casos refractarios y casi siempre suelen existir problemas asociados relacionados con esta mala evolución.
Debemos estudiar si existen lesiones asociadas en relación con el Espacio Subacromial o signos de Tendinitis Calcificante del Hombro.
La Artroscopia de Hombro permite eliminar los tejidos inflamatorios, ayudar al estudio y tratamiento de las posibles causas relacionadas con este problema.

"Mi Compromiso es tu Salud y el Trabajo en Equipo. Intentaré explicarte qué es lo que te ocurre y trabajaremos juntos para resolver el problema. "


Pedir cita